Cuidado de tus joyas
El oro no se oxida, pero sí acumula residuos de crema, perfume y sudor que le quitan brillo. Con unos cuidados sencillos, una pieza dura décadas.
Antes de ponértela
Deja que la joya sea lo último que te pones y lo primero que te quitas. El perfume, la crema y el fijador se acumulan en la superficie y opacan el brillo con el tiempo.
Cuándo quitártela
Antes de dormir, de bañarte, de nadar y de hacer ejercicio. El cloro y el agua salada afectan al brillo, y el sudor acelera la acumulación de residuos.
Cómo limpiarla
Agua tibia con unas gotas de jabón neutro y un cepillo de cerdas muy suaves. Enjuaga y seca con un paño de algodón sin frotar. Nunca uses productos abrasivos, alcohol ni limpiadores de plata: el oro es un metal blando y se raya.
Dónde guardarla
Cada pieza por separado, en su bolsa o en un compartimento propio. Las piezas guardadas juntas se rayan entre ellas. Guárdalas en un lugar seco y lejos de la luz directa.
El número de quilates indica la proporción de oro puro de la pieza. El 14K tiene más oro que el 10K, y el 10K es más resistente a los golpes por ser una aleación más dura. Las dos son oro auténtico.
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